Tratamientos

Alta complejidad

Fecundación In Vitro (IVF).

La fecundación in vitro ( IVF), uno de los tratamientos de la fertilidad más conocidos, básicamente implica la fecundación de un óvulo en un plato de laboratorio y la transferencia posterior del embrión al útero de una mujer. El tratamiento de IVF es un método de tecnología de reproducción asistida (ART) adecuado para las parejas con alguna de las diferentes causas de infertilidad, que incluyen infertilidad por factor tubárico, endometriosis y ciertos tipos de infertilidad por factor masculino.

Las estadísticas de la fecundación in vitro sugieren que las parejas menores de 35 años que han intentado concebir durante más de un año sin resultados son candidatos ideales para la fecundación in vitro. Las parejas mayores de 35 años que han intentado concebir durante seis meses también pueden ser buenos candidatos para el tratamiento de IVF. A continuación, se detallan algunas de las causas de infertilidad que pueden tratarse con la fecundación in vitro:

Trastornos ovulatorios.
Trompas de Falopio bloqueadas o dañadas.
Endometriosis.
Recuento bajo de espermatozoides.
Problemas de espermatozoides como la inmovilidad espermática.
Si bien no existe un límite de edad establecido en la fecundación in vitro, muchos hospitales y clínicas de infertilidad consideran la edad como parte del proceso de selección de candidatos.

En el tratamiento de IVF, se extraen quirúrgicamente ovocitos del ovario de una mujer y se colocan en una placa de Petri, donde se los une con espermatozoides de un hombre. El tratamiento de IVF consta de varias etapas, que incluyen la inducción de la ovulación, la recolección de ovocitos, la inseminación y fecundación y la transferencia de embriones. Algunas parejas también optan por someterse a un diagnóstico genético previo a la implantación (PGD) para detectar si hay anormalidades cromosómicas. Para obtener más información sobre la fecundación in vitro, visite la página Procedimiento de IVF de DocShop.

Microinyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI).

Gracias a esta técnica, el 95% de los varones con serios problemas de fertilidad podrán tener sus propios hijos. Mediante este proceder, un sólo espermatozoide se deposita en el interior del ovocito para lograr la fecundación.

Esta técnica está indicada en los siguientes casos:

El número de espermatozoides es demasiado bajo, son muy pocos móviles o presentan anomalías.
Se forman adecuadamente en el testículo, pero no están presentes en el eyaculado por obstrucciones u otros motivos.
La interacción entre las capas del ovocito y del espermatozoide no es correcta y se impide el paso del espermatozoide.
En ciertos casos de varones que carecen de espermatozoides en su eyaculado.

Criopreservación de ovocitos, espermatozoides y embriones.

Esta técnica está indicada, en primer lugar, para las mujeres que corren riesgo de perder su capacidad reproductiva por diversas afecciones como las oncológicas. También puede utilizarse cuando existen antecedentes de endometriosis o menopausia temprana. Además, su uso se extendió para aquellas que deciden ser madres más allá de los 40 años.

La criopreservación de semen implica recolectar y congelar espermatozoides para utilizarlos más adelante. Durante este tratamiento para la infertilidad en el hombre, se recolectan espermatozoides y se mezclan con un medio de congelación que permite que los espermatozoides sobrevivan el proceso de congelación.

Algunos hombres que desean realizarse una vasectomía optan por el tratamiento de criopreservación con anterioridad al procedimiento para asegurarse de contar con espermatozoides activos que se puedan utilizar en el futuro, en caso de que sea necesario.

Microcirugía endoscópica.

Entendemos por endoscopia el conjunto de aquellas técnicas quirúrgicas o diagnósticas que utilizan sistemas ópticos para introducirse dentro del cuerpo. En ginecología utilizamos la laparoscopia para visualizar la cavidad abdominal y la histeroscopia para visualizar el interior del útero.